Jaguar XF


Hace algunos días Placervial publicó un artículo que me ayudó a inspirar una amiga mía del colegio que siempre ha sido fanática a los carros. Cuando esta publicación salió, otra amiga, una de las primeras que aprendió a manejar y que tuvo su primer carro propio antes que las demás –un Volkswagen Bettle-, me escribió y me dijo que ella también quería que le dedicara un artículo. Así que bueno, pollo –así le digo de cariño-, aquí está tu artículo.

Obviamente todo empezó con la rutina de siempre cuando una amiga me ayuda con un escrito. La pregunta del millón ¿cuál es tu carro favorito? Con María Angélica tuvimos un pequeño impasse, resulta que yo ya había hablado de su carro favorito, ya había sido el carro favorito de otra amiga, se trataba de la Porsche Cayenne. Que el pollo hubiera hablado de esta marca de una confirmó las sospechas que ya tenía acerca de los Porsche, se han venido posicionando como los carros de lujo para las mujeres. Pero bueno, el caso es que hace poco hablamos de esta camioneta, tocaba hablar de algún otro carro. –No, pollito-, le dije, -sobre esa ya escribí, piensa en otro-.

Antes de decirles cuál carro escogió, déjenme contarles un poco acerca de mi amiga. María Angélica es una niña que se graduó conmigo del colegio. Nunca hemos estado precisamente en el mismo grupo de amigas, ella siempre se rodeó de las niñas bonitas, bien vestiditas, reconocidas y yo, bueno, yo era este personaje híbrido del salón que se hablaba con todas. Para mí el pollito siempre ha sido una vieja muy querida y muy sencilla en su forma de ser, pero también amante de la buena vida, de los buenos viajes, de la buena comida. Claro, no podría ser de otra manera, es la menor y única mujer entre sus hermanos, la consentida del papá. Esto ha hecho de ella una mujer que gusta de las buenas cosas y las buenas posiciones, sobre todo porque siempre ha ocupado una buena posición social. Creo que María no necesita arreglarse demasiado para destilar clase y eso está bien, es algo que le queda natural.

Además del Porsche del que inicialmente me habló, la otra marca que podría encajar en los sueños del pollo es un Jaguar, claro que sí. Cualquier modelo Jaguar evoca a este joven ejecutivo exitoso que vive bien. Los Jaguar son carros juveniles y audaces, son elegantes pero, al mismo tiempo modernos. Es todo lo que una persona como María Angélica querría. El modelo que me refirió fue el XF. Este, sobretodo, es un modelo elegante; no es descapotable ni deportivo, pero tampoco tiene la imagen de un carro familiar. Creo que es, más bien, el carro para alguien que quiere decirle al mundo que está triunfando, que es divertido y que tiene clase. El detalle exterior que, para mí, más llama la atención, es el frente. Los faroles dan una impresión de seriedad, más no de enojo, es más bien como madurez. Mientras tanto, la parrilla central, donde se ubica el escudo de Jaguar, grande y cuadrada, me parece lujosa, bonita. Creo que es lo que más me gusta del diseño del carro.

En cuanto al interior, no es necesario que lo diga para que lo imaginen. Los Jaguar son carros de lujo, eso significa que, además de las cómodas y bonitas sillas en cuero –que lo único que hacen es reforzar lo lujoso del automóvil-, también cuenta con una tecnología excepcional. En cuanto a esto, diría que lo que más llama la atención es la pantalla táctil que, no solo funciona como radio y asistente de parqueo, sino que también conecta otras cuestiones como los celulares. Lo más innovador de ella es que es completamente táctil y cuenta con un sistema de respuesta rápida. No creo que se trate de algo excepcionalmente especial, pero es un detalle bonito a tener en cuenta.

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