Uno de los símbolos de la evolución del mercado automotor es el cambio del gusto de las personas por el tipo de carrocería.
Durante prácticamente todo el siglo XX, la carrocería predominante que se impuso en los mercados del mundo, y desde luego también el colombiano, fueron los automóviles sedán.
Sedán es ese tipo de carrocería que tiene 3 volúmenes, uno delantero que aloja el motor, uno central que aloja a los pasajeros, y uno trasero que aloja el compartimiento de carga.
Así las cosas, si bien las SUV entraron como gran fenómeno de mercadeo a la escena mundial en los años 90, los sedanes continuaron dominando.
Se puede mencionar que ese fue el principio del fin de los sedanes porque la promesa de las SUV era unir lo mejor de 2 mundos, de los rústicos 4x 4 y de la comodidad de los sedanes, concepto que dominó el mercado.
Evolución del gusto
Si en aquella época las ventas se dividían entre sedanes de 2 y 4 puertas, hatchbacks de 3 y 5 puertas, station wagons y las recién llegadas SUV, los automóviles en Colombia dominaban la escena con el 70% del mercado, con los sedanes como protagonistas.
Pero 25 años después, según Andemos, los automóviles continúan cayendo en participación de mercado, dado que, si en 2025 ocupaban el 25,2% del mercado, en la actualidad es el 23 %, mientras que los SUV crecen del 53,7 al 53,9 por ciento.
El costo del cambio
Un efecto que tiene ese cambio se evidencia en un mayor costo de kilómetro recorrido, porque las SUV son más grandes y pesadas que los automóviles.
En contra, los sedanes tienen una altura de despeje menor que las SUV, lo cual los hace susceptibles de golpes por debajo y ni hablar en las calles y carreteras colombianas.
Últimamente hemos visto la aparición de unas carrocerías híbridas que no se pueden catalogar ni como sedanes ni como SUV.
Por ejemplo, el recientemente lanzado Peugeot 4008, llama la atención por la mezcla entre la altura sobre el suelo de una SUV, pero al interior se disfruta de la comodidad de un sedán.



