#198 El precio final de los carros en vitrina no solamente depende del valor del dólar, dino de toda una cascada de costos tributarios, financieros, laborales, locatarios y de comercialización, entre otros.
El peso colombiano se cotiza por estos días alrededor de los 3.700 por dólar, un hecho que hace de nuestra moneda una de las más valorizadas del mundo en lo que va corrido de este 2026.
Y si bien esta es una mala noticia para los exportadores de productos como petróleo, café, flores y banano porque reciben menos pesos por cada dólar vendido, sí que es una buena noticia para los importadores por el efecto contrario.
Pero ese efecto de tener que pagar menos pesos por cada dólar de producto importado tiene validez precisamente por estos días, es decir, el importador que paga hoy el precio en dólares por los productos que quiera comercializar se beneficia de una mejor tasa.
Sin embargo, este no es el caso de los carros porque, como se sabe, el valor del dólar es uno de varios componentes que integran el valor final de los carros en vitrina.
Costos fijos y variables
El precio que se paga a las fábricas, si bien es el valor más importante del precio final y puede representar al menos la mitad del costo total, hay que añadirle los costos fijos y variables tanto del Estado, del importador como del concesionario, que pueden representar la otra mitad.
Nos referimos a la carga tributaria, como aranceles, IVA, impoconsumo y matriculación, entre otros, que puede llegar a ser del 50 por ciento del valor que se paga; y a los costos del importador o del concesionario como los tributarios propios del negocio, los laborales, los financieros y los de intermediación, otro tanto.
Efecto retardado
Pero, aun así, los carros que hoy se negocian con las fábricas son los que se venden entre 3 y 6 meses, según la marca, de manera que el valor de los carros de hoy en vitrina obedece a los negociados con el precio del dólar de hace 3 o 6 meses, es decir, cuando estaba a COP 4.000.
Ahora bien, como se vio el decenio pasado, el valor del dólar pasó de COP 2.000 a COP 1.700, aunque luego rebotó a COP 3.500, un hecho que, si bien no significó la reducción de los precios de los carros en esa proporción, sí se disfrutó de varios años de estabilidad de precios en vitrina, con lo cual muchas personas se beneficiaron a medida que sus ingresos mejoraron a año a año.
Es por esta razón que si se visitan hoy los concesionarios de las marcas no se va a encontrar rebajas en los precios, aunque están por esperarse estrategias de juego con la tasa de cambio en vitrina para los cierres de venta.
