#263 Al parecer existe un tipo de híbrido para cada necesidad y cliente, pero los conectables dependen de carga externa frecuente para entregar todo su potencial.
Más allá de que en Colombia se está migrando de los vehículos de combustión a los híbridos, en cualquiera de sus categorías, para eludir la restricción de pico y placa, hay razones técnicas y ambientales que merecen atención.
Como una forma gráfica y muy imprecisa de hacerse una idea de cómo son sus emisiones, vamos a decir que en la escala de cero a 100, los eléctricos dejan una huella ambiental de cero, dado que no tienen emisiones.
Según emisiones
Ofrecemos una tabla didáctica, simplificada e imprecisa para ubicar las emisiones de cada tecnología:
25, están híbridos conectables y los eléctricos de rango extendido.
En 50, podemos ubicar los híbridos completos HEV.
75, los híbridos ligeros
Y en 100 los de vehículos de motor a combustión.
En la base de la tecnología están los híbridos ligeros o MHEV, que tienen motor a combustión con una batería adicional de 12, 24 y hasta 48 voltios, que aporta de energía en la aceleración, y no tienen impulsión eléctrica. Se recargan a sí mismos.
Más arriba están los híbridos completos, o HEV que tienen 2 motores, uno de gasolina y otro eléctrico, que trabajan en tándem, y además tienen una batería grande que provee impulsión eléctrica por unos pocos kilómetros. Se recargan a sí mismos.
Luego, los híbridos enchufables, o PHEV, que tienen un motor de combustión y otro eléctrico, y con autonomía eléctrica de entre 80 y 100 km. Requieren de carga externa.
Por último, los eléctricos de rango extendido, que son los híbridos con un motor eléctrico de impulsión, y cuyas baterías se cargan por un motor de combustión.
