#361 La movilidad eléctrica es mucho más económica que la movida con gasolina y, frente a vehículos idénticos, la diferencia salta a la vista… y al bolsillo.
La tenencia de un automotor es para muchos una necesidad económica o laboral, además de significar el medio de transporte propio y de la familia.
Pero sea cual fuere la razón de tenerlo, así no se use, conlleva cuantiosos costos comunes para todos y particulares según la tecnología.
Entre los costos comunes están los impuestos de rodamiento y semaforización, además del mantenimiento.
Por ejemplo, una vez al año, el filtro de cabina, un juego de pastillas y, en algunos casos, el cambio de refrigerante de las baterías, así como del lubricante de la transmisión.
Pero en lo que se refiere al consumo de energía, hay diferencias entre la electricidad y los combustibles fósiles, aunque en este caso trataremos solamente la gasolina.
Eléctricos (EVs)
Un carro eléctrico que recorra al año unos 10 mil kilómetros consume unos 1.800 kilovatios si tiene un consumo promedio de 18 kW por kilómetro. Esto equivale a unos 150 kilovatios mensuales.
Si el costo promedio en electrolinera de alta velocidad es de 1.700 pesos por kilovatio, el gasto anual sería de un poco más de 3 millones de pesos.
Híbridos de rango extendido, conectables o no (P-REEVs y REEVs)
En el caso de los conectables (P-REEV) hay que tener en cuenta el costo de las recargas que, por tener baterías de menor tamaño, el valor sería menor, aunque la frecuencia se multiplicaría.
Por su parte, los no conectables (REEV) prescinde de recarga externa, pero debe apelar al motor de combustión con mayor frecuencia para la autorrecarga.
En ambos casos se debe tener en cuenta el mantenimiento del motor de combustión que, si bien solamente opera cuando las baterías requieren de recarga, eventualmente hay que cambiarle aceite y filtros al menos una vez al año porque el lubricante comienza a degradarse una vez se vierte del empaque.
Híbridos conectables (PHEVs)
En esta categoría, además del costo de mantenimiento de dos motores y el eventual de la batería de impulsión, se debe tener en cuenta el costo del cargador de pared (que siempre debería tenerse a mano) y el de la energía eléctrica.
Híbridos completos (HEVs)
Estos vehículos, al no tener la necesidad de conectarse para cargar las baterías, sus costos se refieren a los dos motores.
Híbridos ligeros (MHEVs)
Cuentan con un solo motor (de combustión) y no requieren de recarga externa.
De combustión
Los vehículos de gasolina (ICEg) pagarían poco más de 3,6 millones de pesos en energía (química de los combustibles) frente a los casi 3 millones de pesos que estaría pagando una persona por el mismo recorrido en un carro eléctrico de tamaño equivalente.
En conclusión, la diferencia del costo de energía entre un EV y uno de combustible puede ser de unos 570 mil pesos por año.
A este valor hay que añadirle impuestos y mantenimiento.
