#339 Si va a comprar un eléctrico esta información le interesa: le damos algunos puntos por tener en cuenta para que tome decisiones de consumo informadas.
Llegamos al séptimo mes del año con que el segmento de los eléctricos es el que más crece en el mercado, más del 225 por ciento y alcanzó 29.383 unidades.
La marca Tesla lidera al vender 12.078 unidades, con su Modelo Y como insignia.
Pero, a todas estas, ¿qué tienen de especial los vehículos eléctricos como para semejante crecimiento?
Inicialmente tienen muchas ventajas, por ejemplo, entran al país sin aranceles, son exentos de pico y placa, y no tienen emisiones de gases contaminantes ni de CO2 por tubo de escape.
Además, el propietario se ahorra mucho dinero en el mantenimiento preventivo que exigiría un motor de combustión interna, como el aceite de motor, los filtros de aceite y de aire, más el costo del combustible, que sabemos que no es nada barato.
Por cierto, para vehículos de similar potencia, el costo de la energía eléctrica representa entre una quinta y una cuarta parte del de gasolina.
Mantenimiento
También se ahorra en mantenimiento de los frenos porque, aquellos que tienen sistema de regeneración en cada desaceleración, el uso del segundo pedal es mucho menor.
De resto en cuanto a suspensión y otros sistemas, los costos pueden ser similares.
Hoy día los vehículos eléctricos ofrecen autonomías de 800 kilómetros y más.
Sin embargo, el propietario de un vehículo eléctrico debería instalar en su casa un cargador para que siempre salga con el ciento por ciento de carga.
El costo del cargador y la obra civil puede oscilar entre 5 y 10 millones de pesos.
El problema es que la infraestructura pública de carga del país tiene un rezago importante, al punto de que en la actualidad hay apenas unos 300 cargadores públicos frente a un número muy superior de vehículos rodantes de esa tecnología.
Esta realidad nos pone a hacer cuentas cada vez que se emprenda un viaje de mediana o larga distancia.
Hay que emplear una metodología de planeación de la ruta para determinar los puntos de carga en la vía, si es que los hay, y tener en cuenta que puede estar fuera de servicio o coincidir con filas de una o varias horas para poderse conectar, y a eso añadirle el tiempo mismo de la carga, que puede ser de varias decenas de minutos, si no horas.
En conclusión, movilidad eléctrica es lo más avanzado en tecnología, especialmente por la ausencia de emisiones, pero la infraestructura de carga tiene todavía muchos qué resolver.
Y usted, ¿compraría un vehículo eléctrico?
