#359 El fenómeno natural de la depreciación de los vehículos de combustión se acentúa en los electrificados por la baja de los precios de los nuevos y por la rápida innovación y competencia.
Los colombianos comenzaron a disfrutar de los vehículos electrificados en 2014, cuando algunas marcas los comenzaron a comercializar abiertamente.
Pero es solamente en los últimos 2 años que el mercado experimenta un gran auge de marcas y modelos, no obstante el rezago de la red pública de carga.
Y surge la pregunta: ¿hay diferencia en la depreciación de los de combustión y los electrificados?
Como referencia se tiene que, en promedio y tradicionalmente, los vehículos de combustión sufren una depreciación inicial del 15 por ciento por el llamado ‘estrene’, y luego del 10 por ciento por cada año que pasa.
Esta regla de depreciación sirve para vehículos en buen estado, que no hayan sido estrellados y con un kilometraje anual entre 10 y 15 mil kilómetros, entre otras variables como la marca, el respaldo y la reputación del modelo.
Pero, en los electrificados…
Pero cuando se habla de los electrificados hay una variable adicional de difícil valoración: los avances tecnológicos como la autonomía y la velocidad de carga de las baterías que, prácticamente, cada mes surge algo mejor.
Así las cosas, también hay diferencia en la depreciación de los eléctricos y de los híbridos.
En cuanto a los eléctricos, según varios negocios de vehículos usados, la depreciación es mayor que la de los híbridos por la dependencia de la red de carga pública que, como sabemos, está rezagada y no da abasto para el parque rodante.
Estamos hablando de que tal depreciación inicial puede estar entre el 30 y el 40 por ciento del valor pagado por el vehículo nuevo.
Por el contrario, los híbridos sufren una depreciación inicial menor (entre el 25 y el 35 por ciento) por su independencia de la red pública de carga, razón que los hace más atractivos.
Pero, eso sí, luego de la inicial, la depreciación anual puede ser del 15 por ciento para ambos.
Salta a la vista que esta industria de vehículos electrificados se parece a la de los artículos electrónicos, como computadores o celulares, cuyo comportamiento de precio también es de depreciaciones iniciales fuertes y de difícil mantenimiento de precio en función del paso del tiempo.
Este tema todavía no está del todo definido porque el mercado está muy revuelto y hay sobreoferta de modelos, sumado a la entrada de muchos nuevos jugadores. Y a usted, ¿cómo le ha ido con el precio de su usado eléctrico o híbrido?
