¿Valen la pena los REEV?

#327 Ante el rezago de la red pública de carga, se pusieron de moda los híbridos de rango extendido que combinan la electricidad con la combustión, pero cuyos costos de mantenimiento no son inocuos. Un vistazo a esta tecnología para que tenga en cuenta a la hora de decidir la compra.

«Los híbridos de rango extendido se volvieron tendencia, pero hay una letra pequeña que pocos mencionan.»

«Estos vehículos tienen mínimo dos motores: uno o varios eléctricos que mueven el carro, y uno de combustión que actúa como generador para recargar las baterías.»

«Nissan lo llama e-power. Chery lo acaba de lanzar en la versión T del iCar 03. Deepal tiene el S05 y el S07. BYD también sumó el suyo. Cada marca, su propia versión de la misma idea.»

Y, de hecho, en 2013, BMW tuvo una versión del i3 de rango extendido.

«La promesa es autonomías de 800 kilómetros o más, sin depender de un cargador. Y en las versiones conectables, unos 150 kilómetros en modo 100% eléctrico sin gastar gasolina.»

«Pero ojo: estos carros sí consumen combustible. El motor de combustión necesita tanqueo — entre 10 y 14 galones de capacidad — y pide mantenimientos periódicos: aceite, filtros, y sí, también genera emisiones.»

Y, claro está, por ahora están exentos de pico y placa.

«En resumen: gana comodidad y autonomía sin depender de la red de carga, pero no se libra del todo de los costos de mantenimiento ni del impacto ambiental.

Es una gran solución para trayectos largos donde la infraestructura de carga aún es escasa.»

«Y usted, ¿preferiría esta tecnología frente a las otras alternativas híbridas del mercado? Sígame para más datos del sector automotor.»

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